Educar: La misión más importante de tu vida.
Dar vida es un milagro, pero también una responsabilidad. Vivimos en el tiempo de la inmediatez, la tecnología, de la información y de la desinformación. Educar a alguien se ve muy diferente a lo que se veía hace 50, 20 o hasta 10 años.
Platiquémoslo.

Nuestros hijos son un espejo perfecto que nos permiten observarnos y reconocernos, siempre y cuando partamos del amor y no de la carencia.
WORKSHOPS
WORKSHOPS
Rivalidad entre hermanos
Hablando un idioma que los hijos escuchen
Límites: Los cimientos de una vida
Educando de dentro hacia afuera
Criando a partir de mis carencias
Entendiendo nuestro rol principal como educadores de los líderes del futuro.
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Las semillas de hoy son los bosques de mañana.
Equilibrio entre empatía y fuerza, sensibilidad y resiliencia. Aprendamos juntos cómo darle el suficiente amor y soporte a nuestros hijos, sin olvidarnos de la importancia de enseñarles sobre estructura, disciplina y valentía. Porque el chiste de un nido siempre fue preparar y nutrir para que un día, puedan volar.
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Almas iguales, en roles muy diferentes.
Aunque es importante entender que nadie es más importante en la relación padre-hijo, también es primordial comprender que en esta experiencia humana, los roles fueron elegidos para ser respetados y honrados. Platiquemos de cómo ser cómplice pero también guía, y de por qué a veces nos gana el miedo a repetir patrones o a no saber manejar a los más pequeños de la casa.
